L'Étoile. Fotografías de Guillermina Fernández

Publicado por Lucia Cortes en

Guillermina Fernández es una fotógrafa argentina que vive y trabaja en México desde hace mas de 15 años. Y también es una gran amiga mía. Estas fotos las hicimos juntas en México en el año 2015. 

Ese año estuve viajando, y hacia final de año me instalé unos meses en Guadalajara, Mx. Vivía en casa de Giancarlo, un hermoso refugio lleno de energía creativa. Allí conocí a Luna Mercurio, y fue donde la magia sucedió. 

Para el Día de los Muertos recuerdo que hicimos un altar en el salón. Nos pintamos de Catrinas y quemamos papel en el patio para hacer las cenizas para el altar. 

Otro día recuerdo que Luna Mercurio me tiró el tarot y fue increíble. Tenía una sensibilidad especial para esas cosas. Estaba conectada. 

Me duchaba en el patio de atrás de la casa, junto a una ceiba enorme que tenía unas flores hermosas y unos pinchos afilados. Luna siempre me decía que esas flores eran tan bellas porque bebían de la sangre que las mujeres que pasaban por allí les regalaban. 

Vivimos unos meses muy felices, en comunidad creativa. 

Hubo un momento que algo pasó y nos marcó a todas. Fue la noche de la inauguración de la expo de Aldo, de los cráneos, que hicimos para el Día de los Muertos. 

La policía paró el coche en el que íbamos todos, Giancarlo vestido de Luna Mercurio. Lo hicieron bajar del coche solo a él, solo para mirarlo y reírse. Los policías tenían armas, unas ametralladoras enormes. Fue una situación muy fuerte, muy amenazante. 

Nuestra celebración, la inauguración de la exposición, la presentación de Luna Mercurio al público, después de mucho tiempo oculta sin poder sacarla a luz, todo eso quedó teñido de un color negruzco. Ese encuentro con la policía fue como una cachetada en la cara, como un golpe de realidad tan fuerte que te deja sin aliento. 

Esa noche, Luna estaba estrenando unos zapatos hechos a medida, con un tacón espectacular de 12 centímetros de alto y una caña alta con un cierre que le cubría toda la pantorrilla. Eran unos zapatos que ella misma había diseñado y que mandó a hacer a un zapatero artesanal. 

Después de aquello, pasó un tiempo en el que Luna Mercurio no salió a la calle. Era sólo Giancarlo. Aunque no solo era él. También era su angustia, su desesperanza, su miedo. 

Estas fotos surgieron de ese momento previo al miedo. Hablan de las ganas de expresarse, de la lucha interior. De nuestras diferentes facetas. De aceptarnos a nosotras mismas tal como somos. De lo que eso nos cuesta a veces... Y de luchar por nuestro lugar en el mundo. 

Esta exposición la hicimos desde el amor. El amor de amistad, el amor por lo que hacemos y el amor por el mundo, y por querer que este mundo en el que vivimos sea un mundo mejor.  

 

 

Barcelona, octubre 2021
Fotografías de Guillermina Fernández @stamatti_foto
Textos y curaduría Lucía Cortés @puerta_8

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  • Hermoso relato para acompañar a estas imágenes cargadas de talento y sensualidad!

    Erica en

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